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jueves, 18 de junio de 2009

Ponencia ante el Comité Especial de Descolonización

Comité Puerto Rico en la ONU
15 de junio 2009
Por: Wilma E. Reverón Collazo

Señor Presidente S. E. M. Natalegawa; señores y señoras delegado(a)s; distinguido público:
¨El camino que no conduce a ninguna parte no puede ser el verdadero."1 Al alcanzar 38 años de discusión del caso de Puerto Rico ante este Comité, ha llegado el momento de buscar nuevos caminos hacia nuevos objetivos.

Desde que en 1953 la Asamblea General de la ONU aprobó la Resolución 748(VIII), se dejó a Estados Unidos (EE.UU.) sin ningún tipo de supervisión ni limitación por parte de la comunidad internacional en su actuar sobre Puerto Rico y se le impidió a Puerto Rico de participar directamente como país soberano en las discusiones que buscan soluciones para los problemas que compartimos con todos los países.

Estamos ausentes, por tanto, de los diálogos que buscan soluciones a la crisis financiera, mientras en Puerto Rico la administración colonial despide al día de hoy cerca de 10,000 mil trabajadores y anuncia su intención de despedir hasta 30,000 trabajadores más, todo ello para complacer a los bonistas de Wall Street. Asimismo, nuestro país está ausente de los diálogos sobre medidas para controlar la plaga del narcotráfico, mientras cerca de 336 jóvenes entre las edades de 16 a 30 años han sido asesinados en lo que va del año, víctimas de la guerra por el control del narcotráfico, lo que nos ubica en el tercer lugar de asesinatos en el mundo. Tampoco tenemos el poder para tomar medidas para controlar la entrada a nuestro país de personas infectadas con la influenza porcina, ya que es EE.UU. el que decide quién entra y quién sale de Puerto Rico.

Con la elección del Presidente Obama, el pueblo puertorriqueño al igual que el mundo, se llenó de esperanza de que habría de encontrar en su administración una voluntad política de escuchar los reclamos unánimes del pueblo de Puerto Rico que exige el fin de la relación colonial y territorial, y el reconocimiento de su derecho a la soberanía e independencia. Al día de hoy la administración del Presidente Obama no ha dado señales de haber cambiado la política colonial sobre Puerto Rico. Los señores delegados del Comité conocerán de primera mano que EE.UU. sigue sosteniendo que el caso de Puerto Rico es un asunto interno o doméstico, como si se tratara de mascotas y no de un pueblo de carne y hueso. De la misma forma, el Congreso de EE.UU. se escuda en la falta de consenso en el pueblo de Puerto Rico para poner fin a la situación colonial y mantener secuestrada nuestra soberanía obtenida ilegalmente con un acto de ocupación e invasión militar.

Es por esto que resulta imperativo que la Asamblea General reabra la discusión del caso de Puerto Rico en su sesión plenaria. La Asamblea General debe y tiene que retomar la discusión del caso de Puerto Rico, porque el derecho sobre el colonialismo cambió radicalmente a partir de 1960 con la aprobación de la Resolución 1514(XV). Señores delegados, ¿cuándo esta organización va a reconocer que hay una nueva realidad jurídica y que son nulos los títulos coloniales adquiridos en virtud del derecho escrito por las llamadas potencias administradoras, eufemismo inventado por lo países imperialistas que dominaban esta organización antes de la incorporación de los países que adquirieron su independencia? ¿No es acaso el mandato principal de este Comité el informar y educar a los demás países miembros? ¿No es este Comité un organismo de la Asamblea General?

En cuanto se aprobó la Resolución 1514(XV), los independentistas puertorriqueños comenzamos a trabajar para que el comité que se creara para aplicar esa resolución empezara a atender el tema y la discusión del caso de Puerto Rico.

A instancias de Cuba, en la Declaración Final de la Segunda Conferencia de Jefes de Estado celebrada en Cairo en el 1964, se hizo un llamado para que el Comité Especial de Descolonización estudiara el caso de Puerto Rico a la luz de la Resolución 1514(XV). Armada con dicha declaración, en 1965 Cuba le solicitó al Comité Especial que incluyera el tema de Puerto Rico en su agenda.

En 1966 este Comité informó a la Asamblea General que estudiaría la cuestión de la inclusión de Puerto Rico en la lista de territorios a los que se le aplica la Declaración.2

El 28 de agosto de 19723 se logra por primera vez que el Comité se exprese mediante una resolución “Reconociendo el derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación y a la independencia de conformidad con la resolución 1514(XV) de la Asamblea General de 14 de diciembre de 1960.”4 En el 1973 se escuchan a los primeros peticionarios en deponer ante este Comité; Juan Mari Brás del Partido Socialista Puertorriqueño (PSP) y Rubén Berríos Martínez del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP).

De 1972 al día de hoy se han aprobado 27 resoluciones. Todas las resoluciones han formado parte del informe que este Comité descarga en la Asamblea General. ¿Por qué no se abre a discusión el tema de Puerto Rico en la Asamblea General? Se podrán argumentar mil razones burocráticas y de tecnicismos legales, pero hay un solo deber moral: defender el derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a su independencia.

Afortunadamente, la voluntad política que le falta a muchos está dignamente recogida en tres personas que menciona el proyecto de resolución. A Oscar López Rivera, Carlos Alberto Torres y Avelino González Claudio, nuestros prisioneros políticos puertorriqueños dos de los cuales han cumplido más de 29 años en las prisiones de EE.UU. por luchar por la independencia de Puerto Rico, les rindo homenaje, porque el ejemplo de dignidad y compromiso demostrado por ellos reivindica las aspiraciones y el coraje de 8 millones de puertorriqueños.

Muchas gracias.

NOTAS
1. Dr. Juan Agusto Perea, ¨Discurso ante el Sub Comité Chávez del Senado de Estados Unidos,
1944¨, citado en Mari Brás, Juan, "En Busca de una Estrella", Vol. 1, Editora Causa Común (2007).
2. Memorando del Asesor Legal de la ONU al Secretario del Comité Especial de 4 de noviembre de 1968.
3. A/AC.109/419
4. A/AC.109/L.838

lunes, 15 de junio de 2009

Acento latino en cita de la ONU - Latinoamérica le añade al debate de status político

Por José A. Delgado / jdelgado@elnuevodía.com

NUEVA YORK – Por segundo año consecutivo, la sesión de hoy del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas sobre el caso político de Puerto Rico tendrá un fuerte acento latinoamericano, según grupos independentistas.

Se da por descontado que el llamado Comité de los 24 -que ahora tiene 28 miembros-, adopte una nueva resolución a favor de la libre determinación e independencia de la Isla.

La sesión de hoy también debe permitir fortalecer el reclamo que ha cobrado fuerza desde 2004: el llamamiento a la Asamblea General de la ONU para que vuelva a discutir como un tema independiente, como hizo en 1953, el grado de subordinación de Puerto Rico frente al Gobierno federal.

Desde 1972, cuando comenzó a examinar anualmente la situación política de Puerto Rico, el Comité de Descolonización ha aprobado 27 resoluciones en apoyo a la autodeterminación e independencia de la Isla. En algunos años ha considerado el asunto, pero sin llevar a votación ninguna resolución.

El Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) han pronosticado la presencia en la audiencia de una representación significativa de gobiernos latinoamericanos, entre los que pueden estar representantes de Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y Panamá.

Entre los países que no son miembros de la comisión, El Salvador, donde acaba de asumir la presidencia el ex periodista Mauricio Funes, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), pudiera ser la nueva voz latinoamericana en hacer algún tipo de presencia en la reunión de hoy.

Los países latinoamericanos que desde 2008 se acercan más que nunca al debate anual sobre el caso político puertorriqueño suelen ser de tendencia socialdemócratas y/o, como en el caso del gobierno de Cuba -tradicional autor de la resolución en torno a Puerto Rico-, tener vínculos con el movimiento independentista.

“Latinoamérica toma decisiones que antes eran insospechadas. La gran meta ahora es unir el apoyo que ha existido en un solo esfuerzo, para elevar el debate ante la Asamblea General”, dijo Fernando Martín, presidente ejecutivo del PIP.

Martín hizo referencia a la presión en la Organización de Estados Americanos (OEA) a favor de la anulación de la suspensión de Cuba y el firme reclamo del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en la primera Cumbre de las Américas a la que asistió el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, por la integración oficial de Puerto Rico a Latinoamérica.

Por el sector estadolibrista, la reunión de hoy representará la primera comparecencia del legislador Héctor Ferrer ante el Comité de Descolonización como presidente del Partido Popular Democrático (PPD). Ferrer confía en que el gobierno de Obama facilite un debate de status inclusivo y justo para todos los sectores políticos.

“Esta es una administración que rechazó conclusiones adoptadas en los informes de status del Gobierno de George W. Bush”, indicó.

Señaló que suele decirse que el derecho internacional reconoce sólo tres maneras de romper el colonialismo: la asimilación, que en el caso de la Isla sería la estadidad; la independencia y la libre asociación.

Pero dijo que la resolución 2625 de la ONU indica que el establecimiento de un estado soberano o independiente o la libre asociación o integración con un estado o la adquisición de cualquier otra condición política libremente elegida por un pueblo, son formas de derecho de determinación de ese pueblo. “En esa cuarta no existe nada que limite el derecho de un pueblo a determinar cuál es la determinación que quiere dentro de un pacto como lo que da paso para que el ELA se desarrolle dentro del marco internacional y de la constitución de Estados Unidos”, apuntó.

miércoles, 22 de abril de 2009

Puerto Rico: Presente en la V Cumbre de las Américas

[Nota: Esto es un fragmento de un artículo publicado en este blog. Su inclusión en este espacio cuenta con la aprobación de su autor.]

El caso colonial de Puerto Rico se ventiló ayer en Trinidad y Tobago sin la ayuda del Comisionado Residente Pedro Pierliusi,quien pretende esperar a radicar su proyecto de status para no importunar tan rápidamente a sus amos en Washington y juega el papel bochornoso de acólito colonial en la comitiva del presidente estadounidense Barack Obama a la V Cumbre de las Américas. Fue el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega quien mencionó a Puerto Rico como el otro gran ausente en la reunión hemisférica además de Cuba.

La inclusión del caso colonial de Puerto Rico en la alocución de Ortega se debió al trabajo y buenas relaciones de puertorriqueños independentistas con la delegación nicaragüense. Pedir a los Estados Unidos que termine su régimen anti democrático en Puerto Rico se da en momentos en que las fuerzas del continente se han realineado, la América Latina hace más patente su exigencia de que Puerto Rico es parte integral de ella y en Washington ya se está observando una nueva postura frente al fracasado aislamiento de Cuba.

El repaso que hizo Ortega de las tortuosas relaciones entre Estados Unidos y Latinoamércia ha liderado las notas de prensa que salen de la Cumbre junto al muy esperado discurso de Obama. Pero es esperanzador y de una importancia especial que, además de la publicidad que generó el arresto y deportación de Tito Kayak, este discurso de Ortega donde expresa su vergüenza de que Puerto Rico no esté representado, no sólo en la Cumbre, sino en la comunidad de naciones libres latinoamericanas, le esté dando la vuelta el mundo.

Puerto Rico y las Américas en el discurso de Ortega en:

TeleSUR
CubaDebate
Agencia Bolivariana de Noticias
Granma Internacional de Cuba
El Financiero de México
El Informador de Guadalajara, México
El Universal de Venezuela
El Nuevo Diario de Nicaragua
Confirmado.net de Ecuador
La Rioja de España
Agence France Presse (AFP)

Lea también la reciente Resolución sobre Puerto Rico del Comité de la Internacional Socialista para Latinoamérica y el Caribe de cara a la V Cumbra de las Américas.

miércoles, 23 de abril de 2008

LA RESISTENCIA ES LUCHA

Discurso pronunciado en ocasión de la Jornada de Betances
Plaza de Cabo Rojo, 4 de abril 2008
Por: Wilma E. Reverón Collazo


Hace 160 años, un joven puertorriqueño estudiante de medicina es testigo de la Revolución Francesa de 1848. Ramón Emeterio Betances forma parte de una multitud de más de cien mil hombres y mujeres que toman las calles de París y establecen barricadas por toda la ciudad, con adoquines, árboles, autobuses volcados, faroles y raíles. Esta revolución obtiene uno de los grandes logros de los derechos humanos: suprimir la esclavitud negra en las colonias francesas del Caribe.


Nos dice el Dr. Felix Ojeda Reyes, que esta revolución se le presenta a Betances como una revelación misteriosa y a partir de entonces, ¨madura de súbito su inteligencia política y como en los escritos mágicos de la literatura caribeña, ante sus ojos aparece un nuevo universo, con nuevas leyes e inexplicable enigmas.¨1


Ese momento histórico marcó para siempre no solo la vida de un hombre, sino la de un pueblo entero. Betances comienza desde ese mismo momento a luchar por la abolición de la esclavitud y por la independencia de las Antillas y adquiere una clara conciencia de lo que es el imperialismo en sus más crudas manifestaciones.


Esos sucesos del 1848 son el pie forzado de la Revolución de Lares de 1868. La Revolución de Lares encarna y contiene como objetivos, no solo la obtención de la independencia patria, sino que Betances no concibe la patria sin la libertad de los humanos que la componen. De ahí los Diez Mandamientos del Hombre Libre, inspirados en reclamos de derechos humanos y justicia social, objetivos que no pueden ser conquistados si no es con la independencia absoluta. Su conciencia anti-imperialista es plena y es firme.


Independencia que aspira a conquistar, no para aislar el país, al contrario, sino como explica el Profesor Paul Estrade, para que formara parte de una Confederación de las Antillas que permitiera a través de la unión de recursos y riquezas, acoger ¨de manera lúcida, moderada y equilibrada¨ al capital, las técnicas, a los hombres y las ideas procedentes del mundo industrializado, de suerte que el desarrollo económico fuera pronto un hecho¨ y que ¨ninguna potencia extranjera se impusiera por su tamaño y su pujanza.¨2


Por la libertad de Cuba y Puerto Rico y la preservación de Haití y la República Dominicana, Betances luchó como si fuera un solo pueblo. Cuando en Haití se entronizó el dictador Lilly Heureux, Betances conspiró para su derrocamiento, como conspiró con los cubanos y dominicanos contra España por la libertad de Cuba y Puerto Rico.


¨… en mi concepto, el porvenir de nuestros países está en una Confederación de las grandes Antillas, que pudieran formar una nación marítima de 25 millones de habitantes.¨3


Durante sesenta años Betances ejerció todas las formas de lucha posibles para lograr la libertad de sus pueblos: conspiró políticamente, participó en conspiraciones armadas como la de Lares en 1868, apoyó las guerras de la independencia de Cuba, levantó fondos para las causas antillanas, utilizó su pluma hiriente y encendida para denunciar, polemizar y educar publicando en periódicos a través de Europa, Estados Unidos y el Caribe y buscó activamente la solidaridad internacional. Entendió que cada instancia de lucha tenía su momento y su relevancia y que no había porqué descartar una a favor de otra.


Cuando pudo aportar con los conocimientos de su profesión, tampoco dudó en atender las necesidades de salud de su pueblo, de los más humildes y desamparados, de los que nadie quería atender, como los esclavos. Puso su vida entera, su hacienda, su mente y sus manos a la lucha por la libertad grande, la de todos los hombres y mujeres, de todas las razas, de toda condición social.


Abjuró y alertó contra las componendas, las llamadas reformas autonomistas, que solo entorpecerían el camino hacia la ruta final de la independencia. En una carta a Don Antonio Vélez Alvarado del 6 de febrero de 1892, Betances dice:


¨Usted sabe que en nuestro país los separatistas están anatematizados hace tiempo; y yo no me siento capaz de hacer un trabajo que les dé razón a los autonomistas de hoy ni los de ayer. Yo sé que soy el vencido: pero tengo la esperanza que nuestros paisanos se dirán algún día que si algún partido ha dado en Puerto Rico prueba de virilidad, ha sido el partido de Lares, el separatista. El gobierno español ha tenido la habilidad de adormecer a la mayoría de los que estaban con nosotros, haciéndoles la insignificantes concesiones que hoy poseen: pero es bueno recordar que todos los gobiernos despóticos han seguido en todos los tiempos la misma política, en cuanto han creído a un pueblo capaz de reclamar sus derechos con las armas en las manos. No olvidemos, pues, que Lares significa algo en la contienda puertorriqueña para la obtención de la libertad; y yo que he sido, soy y moriré separatista, me figuro que sin revolución y sin independencia no seremos nunca sino la eterna colonia de España.¨4


Las condiciones que hoy enfrenta Puerto Rico no son tan distintas a las que enfrentaba Betances en la segunda mitad del Siglo 19. El colonialismo y por ende el imperialismo, no ha cambiado mucho en siglo y medio, como tampoco las formas de lucha ni las disyuntivas que se nos presentan. Veamos por ejemplo lo que Betances nos describe sobre los partidos y las elecciones en la colonia de España:


¨…todo está en orden y no ha sido con el objeto de poner trabas a los electores sino con el fin de robustecer la autoridad.


Con todo y esto ha habido elecciones y se han delineado claramente tres partidos: El partido radical o revolucionario que no tiene nada que hacer con elecciones de diputados españoles y que, siguiendo con el alma los progresos de la revolución cubana, cuenta combatir como ella, por la independencia de la patria. Este, naturalmente se ha abstenido de tomar parte en la lucha (electoral) y ha dejado a los otros dos el campo enteramente libre. No sé cómo llamar a estos últimos, pues ambos se decoran con el nombre de ¨Partido Liberal¨ (Reformista y Conservador o Incondicional Español) y recuerdan, por sus proclamas la historia de aquellas dos compañías de acróbatas, chinos los unos y japoneses los otros, que llegaron a La Habana y que, después de haberse alojado en la misma calle, ponían en sus anuncios los primeros: ¨No confundir con los chinos de enfrente que son japoneses; nosotros somos los verdaderos chinos.¨ y los segundos: ¨No confundir con los japoneses de enfrente que son chinos; nosotros somos los verdaderos japoneses:¨Al fin y al cabo, unos y otros eran turcos.¨5


En vez de chinos y japoneses, nosotros hoy tenemos a los que aman a la nación americana y a los que atesoran la ciudadanía estadounidense y los cuatro pilares de la unión permanente: pero todos son igualmente turcos. Por cierto, parece que los yanquis han decidido darles con los pilares por la cabeza a los partidarios del ELA.


Por eso, con esa visión profética Betances decía que lo mismo da ser colonia yanqui que española¨ y que estaría ¨en lucha contra el americano, a quien veré apartado de nuestras playas con el mismo placer que al español.¨6


Maldonado Denis7 nos dice que Betances truena contra los que quieren ver a Puerto Rico como un estado más de la unión norteamericana:


¨¡Sí! Yo los conozco bien y los he visto en Puerto Rico, en Santo Domingo , en Haití y entre Cubanos, a esos anexionistas caducos, ricos hombres, en general pobres ancianos amantes de su país, seguramente, pero ya desesperanzados y con el único deseo de gozar en él días de paz, de seguridad y de ventura. Y entonces, olvidándose de las generaciones futuras y sin pensar más, se echan a soñar que el manzano daría sabroso frutos en La Habana y la palma jugosos cocos en Washington, como si bajo climas para ellos mortales ambos árboles no estuvieran condenados a perecer.¨


Como ven, los anexionistas de hoy son los nietos de los anexionistas de la época de Betances y los reformistas de hoy son los nietos de los que Betances llamaba ¨los indecisos¨. A esos indecisos les ha llegado la hora de decidirse y les repetimos lo que le dijo Betances a sus abuelos:


¨Con vosotros o sin vosotros la revolución se hará en Puerto Rico: con vosotros será grande, majestuosa, poderosísima y por lo tanto evitará horrores y salvará nuestra tierra sin dejarla extenuada; sin vosotros, será violenta y sin freno, y si no menos gloriosa, traerá por lo menos incendios y derramará sangre hasta poner a la más dura prueba las últimas fuerzas de la patria. ¿Qué preferís? Escojed y entendámonos al fin.¨


¨Decidíos, ya es tiempo, pues todo se está preparando. Con vosotros o sin vosotros.¨


No hay duda, que ha llegado lo que Don Pedro llamó la hora definitoria. Después de 110 años de lucha de resistencia, podemos decir con orgullo que hemos logrado detener el avance del minotauro americano, como lo llamaba Betances. No subestimemos por un momento los logros de la lucha de los separatistas: resistimos y preservamos con nuestra lengua, el español, la cual no han podido quitarnos; resistimos el reclutamiento de jóvenes puertorriqueños durante la guerra de Viet Nam; sacamos a la Marina de Guerra de Estados Unidos primero de Culebra y luego de Vieques; impedimos la usurpación y destrucción de nuestras montañas al detener los planes de explotación minera. No hemos cejado nunca en la defensa de nuestros presos políticos y prisioneros de guerra. No le hemos dado tregua a los Yanquis en la denuncia del colonialismo en los foros internacionales. Mantenemos los más profundos lazos de afecto y colaboración con nuestros hermanos de la Cuba revolucionaria, haciendo la campaña por la excarcelación de los cinco héroes cubanos parte de la campaña por la libertad de los hermanos puertorriqueños Oscar López, Carlos Alberto Torres y Haydeé Beltrán. No hay lucha de pueblo, social, ambiental, laboral, donde nosotros los separatistas no tengamos un compromiso de trabajo firme y consecuente.


Somos dignos hijos, nietos y biznietos del Padre de la Patria, Ramón Emeterio Betances. La revolución tiene que ser nuestra pasión, como nos conminó Betances:


¨Mi pasión es hoy la revolución borinqueña. Mándeme un himno que haga salir fusiles, fusiles nada más (no pido hombres) de la tierra, que arrastre las piedras y sople llamas y fuego sobre los déspotas. Mi corazón se rompe a latidos cada vez que me quedo pensando que somos esclavos miserables, infames, envilecidos. ¡Quien tuviera una mano titánica, oh Borinquen!, quien pudiera arrancarte de la base de los Andes y precipitarte al fondo del Océano, primero que verte arrastrado, prostituta, la embrutecida servidumbre y besando los pies del tirano.¨8


Entonces queda la pregunta planteada: ¨Qué hacen los puertorriqueños que no se rebelan¨


¡Que viva Puerto Rico Libre!

martes, 18 de diciembre de 2007

Por respeto a nuestra bandera, No más colonia, Fuera Federales

11 de diciembre de 2007

Marcha próximo 22 de diciembre - MINH

Convocamos al pueblo puertorriqueño y a todas las organizaciones, grupos y personas que defienden los derechos y la integridad de nuestra Nación, a participar en la marcha que llevaremos a cabo el próximo sábado 22 de diciembre, en repudio a la indeseable ingerencia de las autoridades federales estadounidenses en nuestra Patria. Esta marcha estará presidida por la consigna, Por respeto a nuestra bandera, No más colonia, Fuera Federales. Ese día se conmemora el aniversario 112 de la creación de la bandera puertorriqueña. La marcha se iniciará desde frente al Ateneo Puertorriqueño, inmediatamente después de que finalice la tradicional celebración del Día de la Bandera que auspicia esa institución patriótica, desde el medio día del día 22 de diciembre. Marcharemos desde el Ateneo hasta el edificio federal en el Viejo San Juan. De esa forma, activa y militante, demostraremos nuestro repudio a los abusos y arbitrariedades de las diversas instituciones del gobierno federal de Estados Unidos contra nuestro pueblo.

Durante los pasados años abundan los ejemplos de arbitrariedad y abusos de los federales contra los puertorriqueños.
Entre estos:
-en noviembre de 2004 la corte federal secuestró el resultado de las elecciones generales y tuvo que recurrirse al tribunal estadounidense en Boston y luego al Tribunal Supremo de Puerto Rico para resolver la situación;
-el 23 de septiembre de 2005 fue vilmente asesinado el patriota Filiberto Ojeda Ríos por agentes del FBI, asesinato que hasta el día de hoy ha quedado impune;
-en febrero de 2006 numerosos periodistas y ciudadanos fueron agredidos por agentes del FBI mientras estos sujetos realizaban un allanamiento contra la residencia de una militante independentista
-durante los pasados meses se ha hecho evidente el intento de federalizar prácticamente todos los órdenes de la vida de nuestro País. La mano de los federales aparece en operativos contra la Policía, en el secuestro de yacimientos arqueológicos, en la determinación del precio de la leche y en el caso que se sigue contra el Gobernador Aníbal Acevedo Vilá y sus allegados.

Para colmo de la afrenta, ahora aparece el Comisionado Residente Luis Fortuño, quien sin ruborizarse ha propuesto que se le entregue a los federales el Fortín de San Jerónimo—aledaño al controversial Paseo Caribe— alegando que los puertorriqueños somos incapaces de proteger y mantener ese patrimonio histórico.

El pueblo puertorriqueño, más allá de consideraciones partidistas e ideológicas— está indignado—con toda razón y justeza— por los abusos de los federales, por su omnipresencia y control de nuestras vidas.

Esta situación indeseable es fruto directo de la condición colonial de Puerto Rico y de la ausencia de poderes para que nuestro pueblo pueda decidir libremente su destino.Por eso, ante el abuso de los federales y la falta de poderes, la consigna tiene que ser en rechazo a la colonia y por la salida de los federales de nuestro suelo. Es el mejor homenaje que podremos brindar a nuestra bandera. Reiteramos nuestra invitación a todos los hombres y mujeres de buena voluntad de nuestra Patria, a que nos unamos como una sola fuerza y marchemos este 22 de diciembre, desde el Ateneo hasta el edificio federal en el Viejo San Juan: Por respeto a nuestra bandera, No más colonia, Fuera federales.

10 de diciembre de 2007.

jueves, 21 de junio de 2007

Resolución sobre Puerto Rico del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas

Decisión del Comité Especial de 14 de junio de 2007 relativa a Puerto Rico

El Comité Especial,

Teniendo presente la Declaración sobre la concesión de la independencia de los países y pueblos coloniales, contenida en la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, de 14 de diciembre de 1960, así como las resoluciones y decisiones del Comité Especial relativas a Puerto Rico,

Considerando que la Asamblea General, en su resolución 43/47, de 22 de noviembre de 1988, declaró el período 1990-2000 Decenio Internacional para la Eliminación del Colonialismo, y que en virtud de la resolución 55/146, de 8 de diciembre de 2000, declaró el período 2001-2010 Segundo Decenio Internacional para la Eliminación del Colonialismo,

Teniendo presentes las veinticinco resoluciones y decisiones aprobadas por el Comité Especial sobre la cuestión de Puerto Rico, contenidas en los informes del Comité Especial a la Asamblea General, en particular aquellas aprobadas en los últimos años sin votación,

Recordando que el 25 de julio de 2007 se cumplen ciento nueve años de la intervención de los Estados Unidos de América en Puerto Rico,Recordando también las diversas iniciativas emprendidas en años recientes por los representantes políticos de Puerto Rico y los Estados Unidos, sin que se haya logrado hasta el momento poner en marcha un proceso de descolonización para Puerto Rico,

Enfatizando la necesidad de que los Estados Unidos propicien las condiciones necesarias para la plena aplicación de la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General y las resoluciones y decisiones del Comité Especial relativas a Puerto Rico,

Tomando nota de que el Grupo Interagencial de Trabajo sobre el Estatus de Puerto Rico designado por el Presidente de los Estados Unidos, el cual presentó su informe el 22 de diciembre de 2005, afirmó que Puerto Rico es un territorio sujeto a la autoridad congresional de los Estados Unidos, y de que en el Congreso de los Estados Unidos se han presentado posteriormente iniciativas con relación al estatus de Puerto Rico,

Tomando nota también de la “Proclama de Panamá”, adoptada en el Congreso Latinoamericano y Caribeño por la Independencia de Puerto Rico, que con la presencia de treinta y tres partidos políticos de veintidós países de la región sesionó del 17 al 19 de noviembre de 2006, en Panamá,

Tomando nota además del debate que existe en Puerto Rico sobre la búsqueda de un procedimiento que permita iniciar el proceso de descolonización de Puerto Rico, y consciente del principio de que toda iniciativa para la solución del estatus político de Puerto Rico debe tomarla originalmente el pueblo de Puerto Rico,

Consciente de que la isla de Vieques, Puerto Rico, fue utilizada durante más de sesenta años por la infantería de marina de los Estados Unidos para llevar a cabo maniobras militares, con las correspondientes consecuencias negativas para la salud de la población, el medio ambiente y el desarrollo económico y social de ese municipio puertorriqueño,

Recordando la decisión del Gobierno de los Estados Unidos de poner fin al bombardeo y las maniobras militares en la isla de Vieques desde el 1ro de mayo de 2003, adoptada como resultado de un largo proceso desarrollado durante años de protestas pacíficas por parte del pueblo puertorriqueño y de una amplia campaña de solidaridad internacional, que ha sido oportunamente reflejada en los trabajos y los documentos del Comité Especial,

Tomando nota del consenso que existe en el pueblo y Gobierno de Puerto Rico sobre la necesidad de que se produzca la limpieza, descontaminación y devolución al pueblo de Puerto Rico de todas la tierras anteriormente utilizadas para maniobras e instalaciones y su utilización para el desarrollo social y económico de Puerto Rico,

Tomando nota también de las denuncias hechas por los habitantes de Vieques sobre la continuación de la detonación de bombas y quema abierta como método de limpieza, agravando así los problemas de salud y contaminación ya existentes y poniendo en riesgo la vida de civiles,

Tomando nota además del consenso que existe en el pueblo de Puerto Rico a favor de que se ponga en libertad a los presos políticos puertorriqueños que por más de veintiséis años han cumplido condenas en prisiones de los Estados Unidos por causas relacionadas con la lucha por la independencia de Puerto Rico, así como a aquéllos que guardan prisión por causas relacionadas con la lucha por la paz en Vieques,

Tomando nota de la preocupación existente en el pueblo de Puerto Rico con relación a las acciones violentas, incluidas la represión e intimidación, contra independentistas puertorriqueños en Puerto Rico, incluyendo las que se han conocido recientemente a partir de documentos desclasificados por agencias federales de los Estados Unidos,

Tomando nota también de que en el Documento Final de la Decimocuarta Conferencia Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, celebrada en La Habana, del 11 al 16 de septiembre de 2006, y en otras reuniones del movimiento, se reafirma el derecho del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación e independencia, de conformidad con la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, se exhorta al Gobierno de los Estados Unidos a asumir su responsabilidad de acelerar un proceso que permita que el pueblo de Puerto Rico ejerza plenamente su derecho inalienable a la libre determinación y la independencia, y se insta al Gobierno de los Estados Unidos a devolver el territorio y las instalaciones ocupados en la isla de Vieques y en la Estación Naval de Roosevelt Roads al pueblo puertorriqueño, que constituye una nación latinoamericana y caribeña, y se insta a la Asamblea General a examinar activamente la cuestión de Puerto Rico en todos sus aspectos,

Habiendo oído declaraciones y testimonios representativos de diversas tendencias del pueblo puertorriqueño y sus instituciones sociales 1,

Habiendo examinado el informe del Relator del Comité Especial sobre la aplicación de las resoluciones relativas a Puerto Rico,

1. Reafirma el derecho inalienable del pueblo puertorriqueño a la libre determinación e independencia, de conformidad con la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, y la aplicabilidad de los principios fundamentales de dicha resolución a la cuestión de Puerto Rico;

2. Reitera que el pueblo puertorriqueño constituye una nación latinoamericana y caribeña que tiene su propia e inconfundible identidad nacional;

3. Llama al Gobierno de los Estados Unidos de América a asumir su responsabilidad de propiciar un proceso que permita que el pueblo de Puerto Rico ejerza plenamente su derecho inalienable a la libre determinación y la independencia, de conformidad con la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General y las resoluciones y decisiones del Comité Especial relativas a Puerto Rico;

4. Toma nota del amplio apoyo de personalidades, Gobiernos y fuerzas políticas e América Latina y el Caribe a la independencia de Puerto Rico;

5. Toma nota también del debate que existe en Puerto Rico sobre la implementación de un mecanismo que pueda asegurar la plena participación de todos los sectores de opinión puertorriqueños, consciente del principio de que toda iniciativa para la solución del estatus político de Puerto Rico debe tomarla originalmente el pueblo de Puerto Rico;

6. Expresa profunda preocupación en relación con las acciones llevadas a cabo contra luchadores independentistas en los últimos meses y alienta a que se lleven a cabo una investigación sobre esas acciones, con el rigor necesario ya la cooperación de las autoridades pertinentes;

7. Solicita a la Asamblea General que examine de manera amplia y en todos los aspectos la cuestión de Puerto Rico;

8. Insta al Gobierno de los Estados Unidos, en consonancia con la necesidad de garantizar al pueblo puertorriqueño su legítimo derecho para la libre determinación y la protección de sus derechos humanos, a que termine la devolución de toda la tierra antes ocupada y las instalaciones en Vieques y Ceiba al pueblo de Puerto Rico, atienda a los derechos humanos fundamentales, como el derecho a la salud y al desarrollo económico, y acelere la ejecución y asuma los costos del proceso de limpieza y descontaminación de las áreas de impacto anteriormente utilizadas en las maniobras militares mediante métodos que no continúen agravando las serias consecuencias de su actividad militar para la salud de los habitantes de la isla de Vieques y el medio ambiente;

9. Pide al Presidente de los Estados Unidos que ponga en libertad a todos los presos políticos puertorriqueños que por más de veintiséis años han cumplido condenas en prisiones de los Estados Unidos por causas relacionadas con la lucha por la independencia de Puerto Rico, así como a aquellos que guardan prisión por causas relacionadas con la lucha por la paz en Vieques;

10. Toma nota con satisfacción del informe preparado por el Relator del Comité Especial1, en cumplimiento de lo dispuesto en su resolución de 12 de junio de 2006;

11. Solicita al Relator que informe al Comité Especial en el año 2008 sobre la aplicación de la presente resolución;

12. Decide mantener la cuestión de Puerto Rico bajo examen continuo.

1. A/AC.109/12007/L.3.

viernes, 15 de junio de 2007

PONENCIA ANTE EL COMITÉ DE DESCOLONIZACION

Por: Wilma E. Reverón Collazo
Comité Puerto Rico en la ONU
14 de junio 2007

Señora Margaret Hughes Ferrari, Presidente del Comité Especial de Descolonización: le saludo y felicito por dos importantes razones – por la presidencia de San Vicente de este importante Comité y porque es la primera vez que adviene a la presidencia del mismo una mujer.

Señores delegados del Comité:

A nombre del Comité Puerto Rico en la ONU les saludo y agradezco la atención que sé van a dedicar a este tema en que le va la vida a nuestro pueblo.

Desde su creación, la Organización de Naciones Unidas incorporó en sus estatutos el reconocimiento del derecho de los pueblos a la libre determinación[1], a desarrollar el gobierno propio[2]; a establecer libremente su condición política y proveer asimismo a su desarrollo económico, social y cultural.[3] El derecho a la libre determinación es un derecho fundamental sin el cual no es posible el disfrute pleno de otros derechos[4].

El derecho de descolonización vigente hoy se encuentra plasmado en la Carta de las Naciones Unidas, en los Pactos Internacionales de Derechos Humanos, en múltiples y reiteradas resoluciones de la Asamblea General de la ONU, siendo la ley especializada la Carta Magna de la Descolonización, la Resolución 1514(XV). Todos estos instrumentos reiteran como principio la inadmisibilidad de la intervención de los estados en la soberanía de los pueblos y la protección de los pueblos sometidos al colonialismo para garantizar el ejercicio pleno de su derecho a la libre determinación e independencia.[5]

Gross Espiell señala que para el derecho internacional actual el colonialismo es un crimen, un delito internacional, tipificado como tal. Por lo tanto, debe destacarse que a partir de la aprobación de la Resolución 1514(XV), todos los títulos en los que se fundó o se pretendió fundar la soberanía o el dominio sobre un territorio, han caducado en cuanto violan el principio de la libre determinación de los pueblos sometidos a la dominación colonial y extranjera. En virtud del nuevo decreto internacional aplicable, todos los antiguos títulos coloniales resultantes del viejo y caducado derecho internacional, han dejado de existir.

En el caso de Puerto Rico la “legalidad” la cual invoca la potencia interventora, Estados Unidos de América, para justificar su sujeción del territorio y el pueblo puertorriqueño, se ampara en la Resolución 748(VIII) de la Asamblea General de la ONU, adoptada el 27 de noviembre de 1953. La posición de Estados Unidos es que el pueblo de Puerto Rico ya ejerció su derecho a la libre determinación, mediante la adopción de una constitución propia y la organización de un gobierno propio. Sin embargo, según surge del Informe del Grupo Interagencial Sobre Puerto Rico, adoptado en abril de 2007 por la Casa Blanca del Presidente George W. Bush como política oficial, Estados Unidos reitera que Puerto Rico es un territorio que pertenece a, pero no forma parte de Estados Unidos, que como tal está sujeto a los poderes plenarios del Congreso de Estados Unidos, y que podrían disponer de él inclusive cediéndolo a otro estado. Dicha declaración política del Presidente de Estados Unidos demuestra, que lo acontecido en 1953 con la adopción de la Resolución 748(VIII), fue meramente una acción de relaciones públicas internacionales sin ningún propósito de cumplimiento con el derecho internacional sobre descolonización, situación que los puertorriqueños hemos denunciados año tras año ante este Comité de Descolonización.

El Grupo Interagencial fue constituido por una Orden Ejecutiva del entonces Presidente de Estados Unidos, William J. Clinton, en diciembre de 2000. En dicha Orden Ejecutiva Clinton estableció, como política pública de la Rama Ejecutiva, cito del inglés: “to help answer the question that the people of Puerto Rico have asked for years regarding the options for the Islands’ future status and the process of realizing an option.” La Orden Ejecutiva del presidente Clinton, le dá un mandato al Grupo Interagencial de implantar dicha política de la siguiente forma: “to consider and develop position on proposals, without preference among the options, for the Commonwealth’s future status.” Pero según señaló el señor Kevin Marshall el pasado 25 de abril de 2007 ante el Subcomité de Asuntos Insulares de la Cámara de Representantes de Estados Unidos[6], dichas recomendaciones quedan limitadas a opciones que no sean incompatibles con la Constitución, las leyes y la política de Estados Unidos.

Dicha declaración política del Presidente de Estados Unidos evidencia una vez más que lo acontecido en 1953 con la adopción de la Resolución 748(VIII) fue meramente una acción de relaciones públicas internacionales sin ningún propósito de cumplimiento con el derecho internacional sobre descolonización entonces vigente.

El 28 de agosto de 1972[7] se logra por primera vez que el Comité se exprese mediante una resolución sobre la aplicación de la Resolución 1514(XV) al caso de Puerto Rico, “Reconociendo el derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación y a la independencia de conformidad con la resolución 1514(XV) de la Asamblea General de 14 de diciembre de 1960.” Han pasado treinta y cinco (35) años y veinte cinco (25) resoluciones sin que Estados Unidos sin que Estados Unidos haya cumplido con sus obligaciones con la comunidad internacional ni con el pueblo de Puerto Rico.

El Comité Especial se expresó en su resolución[8] de 2006 sobre lo que espera de Estados Unidos en términos del derecho aplicable al caso colonial de Puerto Rico: “Tomando Nota de que el Grupo Interagencial de Trabajo sobre el Estatuto de Puerto Rico designado por el Presidente de Estados Unidos, afirmó que Puerto Rico es un territorio sujeto a la autoridad congresional de los Estados Unidos; Tomando nota del debate que existe en Puerto Rico sobre la búsqueda de un procedimiento que permita iniciar el proceso de descolonización de Puerto Rico y consciente de que toda iniciativa para la solución del status político de Puerto Rico debe tomarla originalmente el pueblo de Puerto Rico; 1.Reafirma el derecho inalienable del pueblo puertorriqueño a la libre determinación e independencia, de conformidad con la resolución 1514(XV) de la Asamblea General, y la aplicabilidad de los principios fundamentales de dicha resolución a la cuestión de Puerto Rico” y “2. Llama al gobierno de Estados Unidos de América a asumir su responsabilidad de propiciar un proceso que permita que el pueblo de Puerto Rico ejerza plenamente su derecho inalienable a su libre determinación e independencia, de conformidad con la resolución 1514(XV) de la asamblea general y las resoluciones y decisiones del Comité Especial relativas a Puerto Rico”

El Comité de Descolonización ha reconocido los esfuerzos que realiza el pueblo de Puerto Rico para identificar mecanismos que aseguren la plena participación de todos los puertorriqueños, como lo sería a través de una asamblea constitucional de status[9]. Estamos hablando de una asamblea constitucional de status, que tiene que cumplir con el requisito de que la iniciativa nazca del pueblo de Puerto Rico; que en esa deliberación de los puertorriqueños, haya una política de mano fuera por parte de Estados Unidos; que tiene que haber un compromiso del gobierno de Estados Unidos de que van a respetar el resultado de esa deliberación; que tiene que garantizarse que el pueblo de Puerto Rico va a estar libre de las presiones económicas y políticas de parte de Estados Unidos en ese proceso; y que lo que se decida en Puerto Rico sobre su soberanía no esté sujeto a la aprobación de Estados Unidos.

Resulta necesario llevar la discusión sobre el caso de Puerto Rico al pleno de la Asamblea General, donde están plenamente representados los países en desarrollo, que saben por experiencia propia, que la lucha en estos momentos por la soberanía política es importante para lograr también la soberanía económica y el control de su medio ambiente y sus recursos naturales, que es uno de los grandes problemas que Puerto Rico y los pueblos pobres del mundo confrontan en la actualidad.

El Comité Puerto Rico en la ONU se une a las denuncias que aquí se escucharán sobre los actos de expropiación y control que ejerce Estados Unidos sobre nuestro medio ambiente y recursos naturales, sobre todo los recursos de agua. Apoyamos los reclamos del heroico pueblo de Vieques para que se limpie y descontamine sus tierras y cese la detonación a cielo abierto de las bombas dejadas atrás por la Marina de Guerra de Estados Unidos. Apoyamos la solicitud por la excarcelación de los patriotas puertorriqueños, Oscar López Rivera, Carlos Alberto Torres y Haydée Beltrán, que cumplen condenas de cárcel por sus luchas por nuestra independencia por más de veinte seis (26) años.

Mientras nuestros patriotas cumplen cárcel por luchar contra el colonialismo, los criminales colonialista, Estados Unidos de América, gozan de impunidad en la comunidad internacional. Pregunto yo, hasta cuándo haremos un llamado para que la comunidad internacional exija enérgicamente que Estados Unidos respete el derecho del pueblo de Puerto Rico a su libre determinación e independencia antes que concluya el segundo decenio contra el colonialismo o de lo contrario se le juzgue por el crimen de 109 años de colonialismo del Pueblo de Puerto Rico.

Muchas gracias.

[1] Artículo I, párrafo 2, Carta de las Naciones Unidas
[2] Artículo 73b, Carta de las Naciones Unidas, Capítulo XI
[3] Artículo I, Convención Internacional de Derechos Humanos y Artículo I Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
[4] Mills, supra, citando de la obra de Aureliu Cristecu, “The Rigth to Self Determination: Historical and Current Development on the Basis of United nations Instruments”, Special Rapporteur of the Sub-Commission on Prevention on discrimination ans protection of Minorities, (New York: United Nations, 1981):pp. 8-9, 119.
[5] Gross Espiell, Hector: “El Derecho a la Libre Determinación de la Naciones Unidas” (New York: ONU 1979)
[6] Statement of Kevin C. Marhall, Deputy Assistant Attorney General, Office of Legal Counsel, U.S. Department of Justice, Before the Subcommittee on Insular Affairs of the Committee on Natural Resources, United States House of Representatives, Hearing on H.R. 900, “The Puerto Rico Democracy Act of 2007”, and H.R. 1230, “The Puerto Rico Self Determination Act of 2007”, April 25, 2007.
[7] A/AC.109/419
[8] A/AC.109/2006/L.7
[9] A/AC.109/2000/24, A/AC.109/2001/22, , A/AC.109/2002/22, A, A/AC.109/2003/22/AC.109/2004/22,

domingo, 15 de abril de 2007

Piden apoyo para derrumbar muro de silencio sobre colonialismo en Puerto Rico

La vicepresidenta del Comité de Puerto Rico en la ONU explica la situación que vive su país

03:06h. del Viernes, 13 de abril.
ABN /http://www.larepublica.es/spip.php?article4945#forum9018


La vicepresidenta del Comité de Puerto Rico en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Wilma Reverón Collazo, pidió este miércoles apoyo internacional para derrumbar el muro de silencio que existe sobre la situación de colonialismo que vive ese pueblo.
La delegada puertorriqueña ofreció detalles sobre dicha situación durante el desarrollo del XIV Congreso de la Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM) que realiza en Caracas del 9 al 16 de abril.

«Pedimos que nos ayuden a derrumbar el muro de silencio que existe alrededor de Puerto Rico, porque nuestros hermanos latinoamericanos no reciben noticias nuestras y piensan que allí se encuentra un pueblo que no está luchando por su independencia, y desconocen que nuestro pueblo, durante 109 años, nunca ha dejado de luchar», aseguró Wilma Reverón.
Asimismo, refirió que dicho país ha sufrido por parte de Estados Unidos (EEUU) «una de las represiones más cruentas y sofisticadas, donde ha habido asesinatos políticos, desapariciones, encarcelamiento y acusaciones falsas contra el pueblo y líderes nacionalistas, comunistas e independentistas».

Indicó que el Comité de Puerto Rico en la ONU solicitará a los presidentes y presidentas latinoamericanos que incluyan en sus discursos ante la plenaria de dicho organismo multilateral el tema de la descolonización de Puerto Rico.

Wilma Reverón recordó que Estados Unidos ocupó a Puerto Rico en 1898 y estableció un gobierno militar hasta 1917. «Luego, hasta 1947, los gobernadores y los ministros de dicho país fueron nombrados por el Presidente estadounidense. En 1947, tuvimos el primer gobernador puertorriqueño, pero designado por Estados Unidos», comentó.

Igualmente, resaltó: «Hasta 1952, con el establecimiento del denominado Estado Libre Asociado, que no es estado ni es libre ni es asociado sino una reformulación del poder colonial, los puertorriqueños eligen a su gobernador y a los asambleístas de su legislatura, un modelo igual al de EEUU, el cual consiste en dos cámaras, un senado y una cámara de representantes».

Del mismo modo, dijo que la mujer puertorriqueña es la principal víctima del colonialismo, «porque la economía está estructurada bajo la forma de la dependencia, donde al sector femenino le resulta más lucrativo quedarse en su casa y recibir ayudas económicas del Gobierno de Estados Unidos».

Explicó que la mujer que decide salir al campo laboral se encuentra con una situación de subempleo y con la falta de beneficios socioeconómicos. «Es una sociedad conformada por menos de cuatro millones de personas, en la cual existen los índices de drogadicción y alcoholismo más altos del mundo y cada año más de 60 mujeres son asesinadas por hombres en casos de violencia doméstica», señaló.

jueves, 15 de marzo de 2007

Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países

Cuba: proyecto de resolución

Decisión del Comité Especial de 13 de junio de 2005 relativa a Puerto Rico


El Comité Especial,

Teniendo presente la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, contenida en la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, de 14 de diciembre de 1960, así como las resoluciones y decisiones del Comité Especial relativas a Puerto Rico,

Considerando que la Asamblea General, en su resolución 43/47, de 22 de noviembre de 1988, declaró el período 1990-2000 Decenio Internacional para la Eliminación del Colonialismo, y que en virtud de la resolución 55/146, de 8 de diciembre de 2000, declaró el período 2001-2010 Segundo Decenio Internacional para la Eliminación del Colonialismo,

Teniendo presentes las veinticuatro resoluciones y decisiones aprobadas por el Comité Especial sobre la cuestión de Puerto Rico, contenidas en los informes del Comité Especial a la Asamblea General, en particular aquellas aprobadas en los últimos años sin votación,

Recordando que el 25 de julio de 2006 se cumplen ciento ocho años de la intervención de los Estados Unidos de América en Puerto Rico,

Recordando también las diversas iniciativas emprendidas en años recientes por los representantes políticos de Puerto Rico y los Estados Unidos, sin que se haya logrado hasta el momento poner en marcha un proceso de descolonización para Puerto Rico,

Enfatizando la necesidad de que los Estados Unidos propicien las condiciones necesarias para la plena aplicación de la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General y las resoluciones y decisiones del Comité Especial relativas a Puerto Rico,

Tomando nota de que el Grupo Interagencial de Trabajo sobre el Estatus de Puerto Rico designado por el Presidente de los Estados Unidos, el cual presentó su informe el 22 de diciembre de 2005, afirmó que Puerto Rico es un territorio sujeto a la autoridad congresional de los Estados Unidos,

Tomando nota también del debate que existe en Puerto Rico sobre la búsqueda de un procedimiento que permita iniciar el proceso de descolonización de Puerto Rico, y consciente del principio de que toda iniciativa para la solución del estatus político de Puerto Rico debe tomarla originalmente el pueblo de Puerto Rico,

Consciente de que la isla de Vieques, Puerto Rico, fue utilizada durante más de sesenta años por la infantería de marina de los Estados Unidos para llevar a cabo maniobras militares, con las correspondientes consecuencias negativas para la salud de la población, el medio ambiente y el desarrollo económico y social de ese municipio puertorriqueño,

Recordando la decisión del Gobierno de los Estados Unidos de poner fin al bombardeo y las maniobras militares en la isla de Vieques desde el 1° de mayo de 2003, adoptada como resultado de un largo proceso desarrollado durante años de protestas pacíficas por parte del pueblo puertorriqueño y de una amplia campaña de solidaridad internacional, que ha sido oportunamente reflejada en los trabajos y los documentos del Comité Especial,

Tomando nota del consenso que existe en el pueblo y Gobierno de Puerto Rico sobre la necesidad de que se produzca la limpieza, descontaminación y devolución al pueblo de Puerto Rico de todas las tierras anteriormente utilizadas para maniobras e instalaciones y su utilización para el desarrollo social y económico de Puerto Rico,

Recordando la liberación de algunos presos políticos puertorriqueños en los últimos años,

Tomando nota del consenso que existe en el pueblo de Puerto Rico a favor de que se ponga en libertad a los presos políticos puertorriqueños que por más de veinticinco años han cumplido condenas en prisiones de los Estados Unidos por causas relacionadas con la lucha por la independencia de Puerto Rico, así como a aquellos que guardan prisión por causas relacionadas con la lucha por la paz en Vieques,

Tomando nota también de la preocupación existente en el pueblo de Puerto Rico con relación a las acciones violentas, incluidas la represión e intimidación, llevadas a cabo en los últimos meses contra independentistas puertorriqueños en Puerto Rico,

Tomando nota además de que en el Documento Final de la Reunión Ministerial del Buró de Coordinación del Movimiento de Países No Alineados, celebrada en Putrajaya, Malasia, del 27 al 30 mayo de 2006, se reafirma el derecho del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación e independencia, de conformidad con la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, se llama al Gobierno de los Estados Unidos a asumir su responsabilidad de propiciar un proceso que permita que el pueblo de Puerto Rico ejerza plenamente su derecho inalienable a la libre determinación y la independencia, y se insta al Gobierno de los Estados Unidos a devolver toda la tierra ocupada y las instalaciones en la isla de Vieques y en la Estación Naval de Roosevelt Roads al pueblo puertorriqueño, que constituye una nación latinoamericana y caribeña,

Habiendo oído declaraciones y testimonios representativos de diversas tendencias del pueblo puertorriqueño y sus instituciones sociales,

Habiendo examinado el informe del Relator del Comité Especial sobre la aplicación de las resoluciones relativas a Puerto Rico[1],

1. Reafirma el derecho inalienable del pueblo puertorriqueño a la libre determinación e independencia, de conformidad con la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, y la aplicabilidad de los principios fundamentales de dicha resolución a la cuestión de Puerto Rico;

2. Reitera que el pueblo puertorriqueño constituye una nación latinoamericana y caribeña que tiene su propia e inconfundible identidad nacional;

3. Llama al Gobierno de los Estados Unidos de América a asumir su responsabilidad de propiciar un proceso que permita que el pueblo de Puerto Rico ejerza plenamente su derecho inalienable a la libre determinación y la independencia, de conformidad con la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General y las resoluciones y decisiones del Comité Especial relativas a Puerto Rico;

4. Toma nota del debate que existe en Puerto Rico sobre la implementación de un mecanismo que pueda asegurar la plena participación de todos los sectores de opinión puertorriqueños, consciente del principio de que toda iniciativa para la solución del estatus político de Puerto Rico debe tomarla originalmente el pueblo de Puerto Rico;

5. Expresa profunda preocupación en relación con las acciones llevadas a cabo contra luchadores independentistas en los últimos meses y alienta a que se lleve a cabo una investigación sobre esas acciones;

6. Reitera una vez más la esperanza de que la Asamblea General examine de manera amplia y en todos los aspectos la cuestión de Puerto Rico;

7. Insta al Gobierno de los Estados Unidos, en consonancia con la necesidad de garantizar al pueblo puertorriqueño su legítimo derecho para la libre determinación y la protección de sus derechos humanos, a que devuelva toda la tierra antes ocupada y las instalaciones en Vieques y Ceiba al pueblo de Puerto Rico, atienda a los derechos humanos fundamentales, como el derecho a la salud y al desarrollo económico, asuma la ejecución y los costos del proceso de limpieza y descontaminación de las áreas de impacto anteriormente utilizadas en las maniobras militares y atienda a las serias consecuencias de su actividad militar para la salud de los habitantes de la isla de Vieques y el medio ambiente;

8. Pide al Presidente de los Estados Unidos que ponga en libertad a todos los presos políticos puertorriqueños que por más de veinticinco años han cumplido condenas en prisiones de los Estados Unidos por causas relacionadas con la lucha por la independencia de Puerto Rico, así como a aquellos que guardan prisión por causas relacionadas con la lucha por la paz en Vieques;

9. Toma nota con satisfacción del informe preparado por el Relator del Comité Especial, en cumplimiento de lo dispuesto en su resolución de 14 de junio de 2005;

10. Solicita al Relator que informe al Comité Especial en el año 2007 sobre la aplicación de la presente resolución;

11. Decide mantener la cuestión de Puerto Rico bajo examen continuo.

[1] A/AC.109/2006/L.3.